miércoles, 26 de marzo de 2014
Solo el rojo
Quisiera encontrarme con tu otro yo –el que
tenía más pelo- en la dedicatoria de otro libro. Quisiera ir tirando libros por
toda la ciudad, por todo el mundo, con dedicatorias que nunca se acaben para
que siempre me encontrés. Siempre me encontrés en un nuevo libro, en una nueva
página, para que esto no acabé nunca, al menos en las dedicatorias de los
libros. Nadie dijo que iba a ser fácil, dijimos. Dije. La verdad. Y era verdad.
Los recuerdos se acumulan como pequeñas gotas que se van deslizando suave una
tras otra. Como esas lámpara java. Esta es de color rojo, el aceite es
amarillo, cuando apenas parecen mezclarse forman un leve color naranja que no
es cierto. No es una certeza ni nada. Ese color no existe. Solo el rojo. Solo
el rojo. Solo el rojo. Quisiera desearte que tengás suertecita e irme caminando
hacia el atardecer como si nada, con una guitarra en la espalda, tirando los
recuerdos, dejándolos regados como piedritas de colores para que algún día, si
querés, podás encontrar el camino de regreso.
martes, 31 de diciembre de 2013
¿Qué voy a hacer con todo el tiempo que era tuyo?
¿Con la implacable pausa precaria en que no estás?
¿Con el largo paréntesis en que te vas a convertir?
¿Con qué otras historias llenar el espacio en que estás metido?
¿Qué hago con todas estas palabras?
¿Tendré que guardarlas para tejer con ellas colchones de
nubes a donde emigrar?
¿En dónde guardar tantos buenos días y buenas noches?
¿Qué hago con todas estas horas y minutos y segundos vacíos?
vacíos sin ti
jueves, 7 de noviembre de 2013
jueves, 3 de octubre de 2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
Porque la mañana viene y está llena de
todas las palabras que han ido cayendo en el silencio de luces a medias y
sábanas rojas. Porque la oscuridad es y tus manos también, y todas las salibas
derramadas, las miradas que se cruzan y no quieren, las manos que se recorren,
las pieles que se descubren cada vez y más, más cerca una de la otra. Porque la
neblina se levanta y no hay canción en la que no estés, palabra en la que no
estés, sonrisa en la que no estés, porque te reís y me dan ganas de ser
cascada, porque te metés en cada rincón imaginado, porque detrás de las puertas
somos otros, de otras historias, cuerpos y deseos, porque detrás de las puertas
soy yo, yo misma, con las ganas de reírme porque no existe más que esto, más
que tus manos y tu cuerpo y tu lengua y tu boca con ganas de convertirme en
agua que escapa a donde quiera... Porque te miré y me miraste, porque el sol
salió y nos quedamos sin palabras, porque el mar sonó lejos y cerca, porque
descubrimos el sabor de nuestros labios...
Por eso estoy aquí y la mañana no
amanece.
Por eso estás en cada letra y palabra.
viernes, 24 de mayo de 2013
te metés entre mis sueños y las ideas que
pienso. entre el día la noche y mis fantasias. entre el trabajo, el libro que
leo y todas sus letras y palabras. te metés en la luna llena y su color adivinado, entre el silencio
de la noche y su color estrellado, entre el nocturno de Chopin y la punta de
mis dedos. te metés en esto que escribo sin pedirlo ni pensarlo y en la mirada
a la pared en blanco y al vacío. en el café que me tomo a horas y deshoras, en
la cerveza y su espuma que sube, te metés entre las sábanas y todas las
historias que quiero escribir en tu espalda, te metés en mis suspiros, en el
color rojo de mis labios, en cada movimiento de una consonante en mi lengua, te
metes en cada poro de mi piel, en mis ojos y mis manos y mi pelo y mis brazos y entre mis piernas. te metes en mis recuerdos, los recuerdos más felices.
viernes, 3 de mayo de 2013
El día que amaneció.
Noche.
Cielo.
Luciérnagas transtornadas.
Luces.
Silencio.
Miradas que se clavan.
Sonrisas.
Pestañas.
Palabras que no acaban.
Digo.
Decís.
Carcajadas en cascada.
Cuerpos.
Pieles.
Fantasías desatadas.
Bocas.
Lenguas.
Salivas derramadas.
Humedad.
Misterio.
Luz.
Mar.
Océano.
Una historia nunca terminada.
Cielo.
Luciérnagas transtornadas.
Luces.
Silencio.
Miradas que se clavan.
Sonrisas.
Pestañas.
Palabras que no acaban.
Digo.
Decís.
Carcajadas en cascada.
Cuerpos.
Pieles.
Fantasías desatadas.
Bocas.
Lenguas.
Salivas derramadas.
Humedad.
Misterio.
Luz.
Mar.
Océano.
Una historia nunca terminada.
martes, 2 de abril de 2013
De una manera u otra.
Vos y yo tomando un café en algún lugar de esos que por tu ciudad deben abundar. Imaginátelo. Vos pedirías un Mocca. Yo, un Americano. Vos harías broma de eso. Estoy segura. Yo no pararía de verte a los ojos tratando de adivinar al tipo que conocí sin querer por una foto que se parecía a la mía. No voy a saber qué decir y de seguro vos tampoco. Todos los temas infinitos que compartimos van a parecer dormidos, escondidos o perdidos.
Yo voy a hacer una broma de eso, pero en el fondo voy a querer salir corriendo, porque a esas alturas me voy a dar cuenta de que la química es más fuerte en persona y voy a recordar todas las frases que hasta entonces nos hemos dicho y no sé si podría ser menos cálida o vos podrías contenerte.
Obviamente después de un viaje como ese, salir corriendo sería lo menos apropiado y voy a tener que sonreír y pestañearte un poco y vos vas a reírte con esa risa que ya conocemos, como cascada.
No sé a dónde va ir a parar esto, seguro no tan lejos como cinco mil kilómetros o más. Lo cierto es que paso de una dependencia a otra, esperando tus palabras como un hechizo.
Yo voy a hacer una broma de eso, pero en el fondo voy a querer salir corriendo, porque a esas alturas me voy a dar cuenta de que la química es más fuerte en persona y voy a recordar todas las frases que hasta entonces nos hemos dicho y no sé si podría ser menos cálida o vos podrías contenerte.
Obviamente después de un viaje como ese, salir corriendo sería lo menos apropiado y voy a tener que sonreír y pestañearte un poco y vos vas a reírte con esa risa que ya conocemos, como cascada.
No sé a dónde va ir a parar esto, seguro no tan lejos como cinco mil kilómetros o más. Lo cierto es que paso de una dependencia a otra, esperando tus palabras como un hechizo.
sábado, 30 de marzo de 2013
Ese no es el hombre de tu vida
Deberías saber que el hombre de tu vida no existe. Ese, al que vas a ver con ojos de gata y con ganas de que se meta en tu cama, no es el hombre de tu vida. Tal vez te termines casando con él y vivas muchos años pensando que sí, que sí es, y se van a dar regalos para los aniversarios, Navidad y todos los cumpleaños y van a caminar agarrados de la mano, la gente los va a ver pasar y dirán -allí van el hombre y la mujer de sus vidas- pero en el fondo los dos sabrán que no, que tal vez hay otro y sin querer un día te encontres al otro en una esquina, tal vez ni se miren, ni se volteen a ver, pero en ese infinito instante te lo vas a cruzar, ni lo vas a saber y vas a seguir tu vida como si nada. Creyendo que el que va a la par tuya es.
El hombre de tu vida.
El hombre de tu vida.
domingo, 21 de octubre de 2012
Querido Dr. Jekkil:
Si no hubiéramos confundido las cosas y revuelto esto con lo otro, usté hubiera podido ser lo más parecido a un mejor amigo.
Odio admitirlo. Usté me hace falta.
Mrs. Hyde
Odio admitirlo. Usté me hace falta.
Mrs. Hyde
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